Las hormonas son esenciales para la vida; intervienen en tu crecimiento, desarrollo, metabolismo, estado de ánimo y hasta regulan el deseo sexual, solo que el estrés, alimentos, medicamentos y ciertos hábitos pueden alterar su actividad. A continuación te dejamos algunos:

Vivir bajo presión.

Si acostumbras a vivir bajo constante estrés o presión estas en riesgo de reducir los niveles de klotho en la sangre, hormona que regula el envejecimiento y mejora la parte intelectual.

Abusar de alimentos azucarados.

Si una de las grandes debilidades son los dulces o los alimentos con demasiada azúcar, tienes que tener cuidado porque los niveles de cortisol (hormona que ayuda a tu organismo a estar alerta) se reducen. Como consecuencia el metabolismo falla, baja la presión sanguínea y el ritmo cardíaco, además puedes sufrir una deshidratación.

Desvelarte.

Cuando te desvelas tienes un desequilibrio hormonal. Esto provoca que el ritmo circadiano (regulador del ciclo de sueño-vigilia) se altere y tus niveles de melatonina caigan ocasionando problemas de insomnio o sueño de mala calidad, es decir, despiertas cansada y sin energía.

Cenar e inmediatamente acostarte.

Cuando cenas y te vas inmediatamente a acostar provocas que tu nivel de insulina aumente (hormona que controla el nivel de azúcar en la sangre). Como resultado surge dolor de cabeza, sudoración, mareos, cambios de humor, visión borrosa y  pérdida del conocimiento.

Hacer ejercicio demasiado noche.

El entrenamiento de cardio en la noche eleva la temperatura del cuerpo significativamente, lo cual impide que liberes melatonina, esto es causa de interrupción del sueño y niveles elevados de noradrenalina y dopamina (hormonas que estimulan la actividad cerebral). Evite este tipo de ejercicio por lo menos 3 horas antes de acostarte.

Es esencial mantener en equilibrio la función hormonal, ya que en exceso o la falta de una hormona pone en riesgo la salud.

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