Definitivamente cuando estamos en esos días lo que queremos es que las cosas se hagan más fáciles. Aún con las molestias típicas, logramos cumplir con todas las ocupaciones y aún así nos da chance de arreglarnos lo mejor posible -porque no es necesario que todo el mundo se entere-. Lo cierto es que usar toallas sanitarias o tampones es a lo que estamos acostumbradas, pero si estás teniendo problemas con las alternativas habituales o quieres probar otra opción, hay una que es joven en el mercado internacional, pero podría resultar.

Aunque no lo hayamos escuchado mucho, existe algo que se llama copa menstrual. Se trata de una alternativa para retener el flujo menstrual que viene haciéndose popular en Europa y tiene una peculiar manera de funcionar.

Este producto comparte una similitud con el tampon, por el hecho de que se introduce también en la vagina, pero la diferencia es que recoge todo el flujo en su interior, en lugar de absorberlo. De esta manera, una vez que pasa el período en el que puede llevarse puesto (de 8 a diez horas seguidas), se saca, se bota el flujo, se lava y se vuelve a introducir. La copa menstrual está hecha de silicona médica hipoalergénica y no lleva nada de químico, así que no afecta el pH de la zona íntima.

Como todo invento tiene sus fanáticos y también sus detractores, algunas podrían pensar que la idea es un tanto rara y poco limpia. La gineco-obstetra y especialista ginecoestética y antienvejecimiento, Trina Pascuzzo, dice que los riesgos de que aparezcan algunos gérmenes los hay en todas las alternativas, tanto con las toallas sanitarias, como con los tampones y que con la copa habría que tener más cuidado al introducir los dedos para ponerla, para no entrar en contacto con la sangre degradada. Sin embargo, podría ser una opción más higiénica si el producto retiene todo el flujo menstrual en el interior de la vagina y no en el exterior, ya que así hay menos posibilidades de que se oxide.

La doctora también dice que puede ser una alternativa más económica y eco-amigable, porque al ser esterilizada, la copa puede volverse a utilizar. Igualmente, aunque la pared vaginal cambie con los años, este dispositivo de retención se puede ajustarse.

 

Por otra parte, la desventaja sería que no en todas partes tenemos a la mano agua para poder lavar la copa y además limpiar nuestras manos. No en cualquier baño podemos sacar la copa, vaciarla y prepararla para que pueda cumplir su función, así que todo dependería de la dinámica de cada quien y las medidas que tome para que esta alternativa realmente le funcione.

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