Los tacones son por excelencia un símbolo de feminidad. Gracias a ellos las piernas lucen más estilizadas, firmes y bonitas. Su uso refuerza nuestra confianza al hacernos sentir y ver ante todos más sensuales,  porque acentúan las curvas de nuestro cuerpo.

Son ideales para llevarlos a la oficina con un traje de negocios, así como para un simple paseo con nuestra camiseta favorita y unos jeans; pues le dan un toque sofisticado a cualquier look y combinan con cualquier prenda: faldas, shorts, vestidos, pantalones.

Sin embargo, cuando vayas a adquirir un nuevo par de tacones recuerda que hay ciertos aspectos que debes tener en cuenta. No los compres solo porque sean lindos. Debes tener muy claro el uso que les vas a dar. De esta forma harás una correcta elección.

¿Gruesos o de aguja? Los tacones, cuanto más anchos, más cómodos, porque hacen que tu peso se distribuya mejor. Son muy estables, perfectos para el uso habitual. Una excelente opción para la oficina y los eventos diurnos. Además, son ideales para las piernas más gruesas, ya que logran disimularlas.

Los tacones finos, en cambio, suelen ser incómodos, ya que nos exigen prácticamente caminar como si estuviéramos de puntillas.

Tipos de punta Los zapatos de tacón de punta redonda son ideales para pies anchos. Además, son más cómodos, permiten que los dedos se mantengan extendidos en su posición natural.

Los tacones en punta, del tipo stiletto, te harán ver más delgada y estilizada, por lo que son ideales para la noche. Solo recuerda usarlos una talla más grande para mayor comodidad.

Los tacones de punta cuadrada logran aportar más formalidad a todo un atuendo. Elígelos con un tacón medio, preferiblemente ancho, para lograr elegancia automática. Perfectos para la oficina.

 

 

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