Siempre que escuchamos la palabra dieta, se enciende un piloto en nuestro cerebro y nos echamos las manos a la cabeza. ¿El motivo? Porque relacionamos hacer una dieta con pasar hambre,  sufrimiento, tener mucha fuerza de voluntad, privarnos de hacer ciertas cosas, y una infinitud de cosas más que no nos hacen sentirnos bien.

Pero lo cierto es que podemos empezar poco a poco, y hoy vamos a descubrir algunas cosas que nos ayudarán a concienciarnos de qué nutrientes debemos ir incluyendo para tener una vida más sana.

Una alimentación saludable aporta carbohidratos, proteínas y grasas, además de vitaminas y minerales en cantidades adecuadas para evitar el riesgo de enfermedades. Así que para evitar enfermedades como la obesidad, la diabetes o hipertensión, debemos incluir en nuestra dieta lo siguiente:

  • Nutrientes esenciales

Debes incluir en tus platos los nutrientes necesarios para tu organismo. Por tanto, no debes olvidar: carbohidratos en cantidades adecuadas (cereales, frutas, verduras, legumbres…estos deben constituir el 50-55 % de calorías en tu dieta).

Por otro lado, elimina las grasas trans (pasteles, fritos, etc.) e incluye grasas saludables (aceite de oliva, aguacate, frutos secos, pescado azules que contienen Omega3, estas deben constituir un 30-35 % de calorías en tu dieta).  Y recuerda incluir tu ración de proteínas diaria (carnes y pescados, en torno a un 10-15 % de calorías), la cantidad variará en función del estilo de vida de cada persona.

  • Fibra y vitaminas

Las fibras y las vitaminas también son esenciales para tener una dieta equilibrada. Así que incorpora en tu dieta productos integrales, frutas y verduras.

  • No te pases con la sal

El exceso de sal puede ocasionar graves problemas en nuestra presión sanguínea, provocando enfermedades cardiovasculares y cerebrales.

¿Cómo podemos moderar su consumo? Leyendo las etiquetas nutricionales, cocinando nuestros propios alimentos y no optar por los precocinados, utilizar otras especias para darle sabor a las comidas (perejil, albahaca, cilantro…), evita las salsas, productos enlatados y embutidos como el jamón serrano y algunos quesos.

  • Bebe mucha agua

No solo cuando haces ejercicio, debes beber mucha agua durante todo el día y evitar las bebidas gaseosas, con cafeína, zumos y bebidas alcohólicas.

  • Haz ejercicio

Si a todos los consejos previos, le añadimos la práctica de ejercicio, comenzaremos a ver cambios significativos. Con la inclusión de nuevos hábitos en tu día a día, no solo te sentirás mejor físicamente, además estarás más motivado en el trabajo y en tu vida en general. ¿A qué esperas?

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