Cuando alguien desea tener un hurón como mascota, debe tener presente que se trata de animales muy sociables, inteligentes y de un comportamiento muy complejo. Esto significa que son mascotas que necesitan de la atención diaria por parte de sus dueños. No se trata de una especie de hamster  que se puede tener encerrado en una jaula pequeña; hay que pensar en ellos más como en un perro o un gato. Los hurones son animales que gustan y necesitan de la interacción con sus amos, por lo que si usted no está dispuesto a dedicarle un rato cada día, quizás no sea la mascota adecuada.

Los hurones pueden vivir bien en una jaula de dimensiones medianas, con la condición de que se les permita salir al menos unas horas al día. Otras personas tienen a sus hurones sueltos en la casa todo el tiempo que pueden vigilarlos, y los encierran en una jaula o un cuarto especial cada vez que salen, limpian la casa o duermen.

Los hurones son sensibles a las temperaturas extremas, sobre todo al calor, su temperatura ambiental óptima oscila entre los 15-25 ºC. Pueden vivir tanto en el exterior como en el interior de casa siempre y cuando la temperatura lo permita.

La digestión del hurón es muy rápida (3h) y al ser de un metabolismo basal muy elevado no deben ayunar más de 4-5 horas. Lo ideal es que tengan siempre comida disponible.

Los hurones al igual que los gatos son carnívoros estrictos (30-40% proteína requerida) y en sus dietas debe de existir siempre altas concentraciones de proteína de alta calidad y fácilmente digestible. También debe de existir grasa de alta calidad (18-20%) para una calidad de piel óptima. Lo ideal es utilizar piensos específicos para hurones siempre que cumplan estas características, las latas no son tan aconsejables al producir problemas de sarro en poco tiempo. Como premios pueden darse trocitos de fruta dulce como la uva, fresa, melocotón en almíbar, etc. Es indispensable que tengan continuamente a su disposición agua fresca y limpia.

El hurón, al igual que el resto de las mascotas, necesita tener un control veterinario. Deben acudir al veterinario para que les recomiende una pauta de desparasitación interna (lombrices, coccidios, tenias, etc.), externa (pulgas, garrapatas, sarna, etc.) y de vacunación.

El control del olor corporal, que es el mayor inconveniente de este animal, se logra casi siempre con la castración. También se consigue con la extirpación de los sacos anales pero esta última técnica sólo se recomienda en casos extremos. Los baños con champús adecuados para hurones también ayudan al control de este olor, pero una frecuencia elevada de baños lo aumenta. La castración no se recomienda en hurones jóvenes pues se sospecha una mayor incidencia de problemas en las glándulas adrenales (hiperadrenocurticisno).”

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