Si el año pasado los diseñadores se inspiraron en la década de los 70´s, con sus estampados geométricos, zapatos de plataforma y pantalones acampanados; esta temporada la década que rige es la de 1990.

Referencias como las camisas holgadas de franela o de cuadros, los morrales y looks deportivos toman de nuevo las calles de las principales capitales de la moda. ¿Algo más que regresa? El vestido dormilona o slip dress, con una interesante mezcla de texturas para el día o la noche.

Ilusión de lencería. No existe mucha diferencia entre los glamorosos -y largos- camisones que, para muchas, son la opción preferida para irse a la cama y este tipo de vestido. Sin embargo, el uso de forros o de capas dobles permite “cubrir” ciertas áreas, manteniendo el traje sexy, gracias a las tiras spaguetti y el pronunciado escote en “V”.

Midi. Es el nuevo largo por el que apuestan las firmas de moda más importantes, y el vestido camisola no se queda atrás. Además de los diseños de líneas rectas, también hay otros más fluidos que llevan capas de hasta tres colores -y telas- diferentes.

Mix bi-color. Si crees que esta silueta en particular es solo para la noche, una manera sencilla de adaptarla al día es con una camiseta blanca -sin gráficos y de cuello redondo- para los oscuros; para los slip dresses cremas, rosados, verdes o semi transparentes, opta por tops negros, al igual que bandanas y pantys opacas o nude.

Con chaquetas. Son el complemento idea para hacer del vestido dormilona una pieza renovable. Elige entre tus chaquetas de jean, cuero, blazers estructurados e incluso alguna brillante para cambiar totalmente.

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