A lo largo de tu carrera laboral, lo más probable es que tengas que hablar en público muchas veces. Dar conferencias, charlas, presentar productos y servicios… Para todo eso, necesitarás material de apoyo, lo cual hará sentir más seguro y profesional.

Si aún no sabes ni cómo pararte a hablar frente a un grupo de personas ni cómo tener esa chispa de líder, este artículo sobre el misterio que nadie te dice para ser un buen líder de Gananci te vendrá de maravilla. Pero eso no lo es todo. Para vender un producto, que las personas crean en ti y te tomen en cuenta, todo debe estar en su sitio, desde tu vestimenta hasta el tipo de letra de tu material de apoyo.

Por eso, para que no cometas ningún error y todas las presentaciones que hagas de ahora en adelante sean completamente exitosas, sigue estos consejos sobre cómo hacer la mejor presentación en PowerPoint para conferencias y charlas.

1. No subestimes los colores

Existe algo que se llama psicología del marketing, y es que todo en esta industria está especialmente planeado para que nos comportemos de manera específica. Por ejemplo, la música relajante de los centros comerciales hace que nos guste estar ahí, por eso pasamos más tiempo y compramos más, así como los productos más caros están al nivel de los ojos.

Los colores también cumplen una función importante aquí. Dependiendo de tu objetivo, puedes jugar con ellos para que le hagan sentir a las personas exactamente lo que tú quieres que sientan o piensen, y des la impresión correcta. Por eso, te dejo una pequeña guía para que sepas por dónde empezar:

  • Amarillo: Lógica, optimismo, alegría. No utilices demasiado porque cansa.
  • Rojo: Estimula el apetito. Es impactante y atractivo. Representa energía, amor, pasión.
  • Azul: Seguro, calma, profesionalismo, confianza, productividad.
  • Verde: Dinero, salud, natural, serenidad, frescura.
  • Morado: Lealtad, éxitos, creatividad, nostalgia, sabiduría.
  • Naranja: Amistad, alegría, felicidad.
  • Negro: Lujos, autoridad, seriedad, imponente.
  • Arcoíris: Audacia, positivismo, ilimitado.

2. Menos es más

De nada te servirá abarrotar las imágenes con información si con simplemente echarles un vistazo da pereza leer todo o que, en caso de que lo lean, no recordarán nada porque fue demasiada información junta. Recuerda que menos es más. Existe una regla llamada “Regla del Cuatro”, la cual está asociada con la capacidad de retención de las personas. No coloques más de cuatro conceptos o imágenes por diapositiva.

Logra que cada diapositiva sea dinámica, sencilla y fácil de leer, con una dirección clara. Conviértete en tu propio crítico, y pregúntate siempre qué puedes eliminar, qué sobra, cómo puedes hacerlo más sencillo de entender. Y no porque tu público no sea inteligente, sino que de esa manera lograrás que el mensaje llegue más profundo.

3. Observa que todo esté en su lugar

Si hay algo que parece que sobra o que está fuera de sitio, tu presentación se verá desordenada y hará perder la concentración a la audiencia. Vela porque todo esté alineado y tenga un sitio fijo.

4. Emplea la regla de los tercios

Esta es una regla muy utilizada en las artes visuales como pintura, dibujo, fotografía, entre otras. Se trata de dividir el espacio en 9 partes iguales, para que cada elemento tenga su sitio y consigas un aspecto más estético y organizado de tu presentación.

5. El contraste es tu mejor amigo

No hagas una presentación en monocromía, porque será muy aburrido y no lograrás llamar la atención como lo quieres. En lugar de eso, juega con todo lo que tengas a mano, como colores, tamaños, formas, imágenes, fuentes, y otros.

Elige un tema para tu presentación, y el mismo programa te sugiere los colores que puedes utilizar, que van en armonía. Experimenta con ellos hasta que quedes satisfecho con el resultado.

6. Mantén la coherencia

Escoge tu plantilla favorita y mantenla a lo largo de toda la presentación. No cambies mucho de color, de fuente, de tamaños… Y mucho menos de plantilla.

También ten cuidado con el ruido visual; como dije en el punto 2, elimina todo lo que pueda sobrar y eliminar la atención de lo que es realmente importante. Bordes demasiado adornados, transiciones ostentosas, tablas y gráficos que desentonen, y meras decoraciones.

Así que no te dejes agobiar por la presión, y recuerda: arriesga todo tu esfuerzo por esa idea que valoras (fuente: Gananci).

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