Los felinos se han robado el corazón de muchas personas por su singular personalidad, sus formas, y colores que los hacen únicos en nuestro hogar. A pesar de verlos a diario, existen cosas misteriosas que estoy seguro no sabían sobre los gatos.

Los gatos pueden ser alérgicos a nosotros.

La alergia a los gatos es algo relativamente frecuente y de lo que todos hemos escuchado alguna vez, sin embargo, debes saber que estos animalitos también pueden ser alérgicos a nosotros. El humo del cigarro, la caspa, el polvo, entre otros elementos del medio casero, pueden provocar inflamaciones en sus vías respiratorias que pueden llevar al gato a padecer “asma felina”, algo que según los estudios va en aumento hoy en día.

El ronroneo no indica siempre felicidad.

Existe la creencia de que cuando un gato ronronea es porque está feliz, y esto es cierto en muchas ocasiones. Sin embargo, los gatos también emiten este sonido en momentos dolorosos o estresantes como pueden ser durante el parto, cuando están enfermos, cuando se hieren, entre otras situaciones no precisamente positivas para ellos. Algunos científicos han planteado que el ronroneo puede ser además de un mecanismo de comunicación, una fuente de auto-sanación.

Pasan la mitad de su vida limpiándose.

Si de algo no se puede acusar al gato es de ser un animal poco aseado. Se ha determinado que estos felinos pasan entre el 30 y el 50 por ciento de sus días limpiando su cuerpo. Esta limpieza no solo tiene un fin meramente higiénico, también estimula su circulación, los refresca y los mantiene libre de olores que puedan atraer a posibles depredadores.

A veces beben agua con sus patas.

Quizás no lo hayas advertido nunca, pero en ocasiones, los gatos en vez de tomar el agua directamente de su tazón, prefieren mojar sus patas y lamer el líquido de ellas. Esta extraña conducta puede deberse a que determinados recipientes son incómodos porque, al intentar beber, rozan en ellos sus largos bigotes, que son estructuras muy sensibles. Este cambio de presión puede llegar a estresarlos, por lo que optan por este curioso plan B para beber. Suelen recurrir también al mismo cuando el nivel de agua es muy bajo.

Son animales de costumbres fijas.

Los gatos, a pesar de que son en ocasiones muy atrevidos, son animales bastante protocolares y tienen una rutina que no alteran nunca. De hecho, un gato totalmente saludable puede presentar síntomas de estar enfermo si por alguna razón se ve obligado a cambiar su rutina diaria. Entre estas pueden estar, por ejemplo, los vómitos, la disminución del apetito o hacer sus necesidades fuera de su caja de arena.

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